Archivo

Archive for febrero 10, 2009

DONDE LAS DAN…

ÁLVARO PÉREZ ALONSO (EFE)

ÁLVARO PÉREZ ALONSO (EFE)

Hoy, en El Periódico de Aragón, una vez más, José Luis Trasobares vuelve a decir verdades como puños. Os recomiendo leer su artículo titulado “Donde las dan…

Hay un detalle muy cuco: el PP español se defiende ahora de la granizada con un enroque argumental idéntico al que usó el PSOE hace quince años, cuando le cayó encima el Ministerio del Interior entero y verdadero. Donde las dan las toman, hermanos. Entonces y ahora lo que emerge es la cruda realidad limpia de secretos y trampantojos. Eso sí, solo los más infelices pueden llamarse a engaño. Madrid y Valencia, las dos joyas de la derecha española, apestan desde hace tiempo (como apestaban las cloacas del Estado entre los 80 y los 90). En cuanto a los protagonistas del actual escándalo nacional, ver sus fotos en la boda de Anita Aznar y el famoso Agag resulta de lo más revelador. Pocas veces los sospechosos parecen tan… sospechosos.

A Rajoy se le derrumban los palos del sombrajo. ¡Y todo es tan evidente, tan previsible… y tan igual a cuando el perjudicado fue Felipe González! Bueno, igual hasta cierto punto. Son idénticas las reacciones de los aludidos, el desconcierto y del descalabro. El juez que lleva la batuta es también el mismo. Pero existe una diferencia fundamental: González tropezó cuando llevaba más de diez años en el trono (y aún lo conservó hasta la dulce derrota), pero Rajoy, el pobre, sólo ha gobernado en diferido o por delegación. El dedazo de Aznar le ha cargado con una herencia que le llevará una y otra vez al fracaso sin haber triunfado nunca. Vaya putadica.

Pero lo que más me motiva hoy de esta catarata de escándalos que acosan al Partido Popular son los conceptos que salen a relucir cuando se habla o escribe de ello. Ya saben: recalificaciones de suelo a la medida, adjudicaciones y contratas con truco, paraísos fiscales, empresarios amigos… ¿No les suena? A mí sí, pero vamos a dejarlo de momento. Porque, mientras tanto, Aragón sigue emparedado entre los eres y los últimos residuos del triunfalismo oficial. Hoy se firman en Ontiñena unas opciones de compra sobre unos suelos de por allí. Para Gran Scala, dicen. A lo mejor no somos tan provincianos, oigan; a lo mejor acabamos compitiendo con Madrid.